Blog
Ella como respuesta
Últimas Noticias
Ella como respuesta
Si me lees es, muy probablemente, porque crees. Crees en Dios y crees en Ella, nuestra Virgen del Carmen. Es una convicción profunda, heredada en la mayoría de las ocasiones y emocional. Pero, ¿has pensado alguna vez por qué y para qué crees? Yo lo he hecho y he convertido mi creencia en una convicción racional. Permíteme que te la comparta.
Cuestionarme absolutamente todo lo que me rodea es, para mí, un ejercicio vital. Cuestionarlo todo empezando por lo experimentado en carne propia, por lo que me cuentan los demás o lo que me enseñaron de niña; en definitiva, lo vivido. Es un ejercicio que recomiendo y que, personalmente, me dota de capacidad crítica y mantiene mis ojos abiertos ante nuestro mundo cambiante.
Un día, por una razón que no viene al caso, me pregunté si realmente Dios existía y si tendría una Madre. La falta de evidencia empírica a través de los sentidos que conocemos o las diferentes versiones históricas que investigué no detuvieron ni mi porqué ni mi para qué. Ambas soluciones las hallé muy dentro de mi ser: yo soy más feliz creyendo.
El día a día puede llegar a ser una pasarela de injusticias, un esfuerzo de eterno retorno, un bucle de sueños que te alejan del descanso. Y, en medio de semejante tormenta, grito en sordo y para adentro con la mirada puesta en nuestro mar malagueño y me la imagino sobre una ola, recordándome que no merece la pena enojarse ni por lo que tiene ni por lo que no tiene remedio. Todo puedo afrontarlo con aceptación y sin resignación; con coraje y una sonrisa.
Mi Carmen siempre me mira y me sonríe. Me da igual lo pueril o ajena que pueda resultar mi reflexión ante almas descreídas -no las juzgo, sólo faltaba-. Pero a mí me sirve mantener real mi entonación compartida con mis creyentes amistades submarinistas. Me calma y devuelve a este trocito de universo lácteo donde creemos tener todas las respuestas sin preguntarnos nada.
Princesa Sánchez.